Durante los días del 11 al 15 de mayo 2009 los Obispos (as), presidentes (as) y líderes de las Iglesias miembros de la Federación Luterana Mundial se reunieron en la ciudad de Lima, Perú para renovar el compromiso con la Solidaridad, la Justicia y el Amor hacia los oprimidos y marginados del mundo.
Este encuentro fraternal fortaleció el compromiso por la fidelidad y acompañamiento de los pobres, acciones que nacen de la Fe, la Verdad y la Vida, sin las cuales todos los esfuerzos serán totalmente improductivos.
Ya ustedes están limpios por la palabra que les he hablado.
Permanezcan en mi y yo en ustedes” (Juan 15, 3-4)
Durante la conferencia fueron discutidos diversos temas, como la sustentabilidad de la iglesia, proyectos en las comunidades, renovación de la Federación Luterana Mundial; la crisis económica y social, la angustiante e injusta situación a que la deuda ilegítima oprime a nuestros pueblos, la calidad de vida de las personas que viven con VIH/Sida, temas centrales en las discusiones y oraciones de este encuentro.
Con la seguridad de saber que estos esfuerzos son parte del proyecto en la construcción de los Signos del Reino de Dios;
“Instamos a todos y todas a utilizar las herramientas necesarias para la creación de un Reino de justicia y solidaridad y asumir responsablemente el Evangelio que se hace visible en palabras y acciones que responden a las necesidades de todas las personas en situación de vulnerabilidad”.
La identidad de las comunidades e iglesias se basa en reafirmar la promoción de dignidad, justicia y equidad y mediante acciones reveladoras y proféticas levantar un verdadero discipulado, que constantemente renueve las fuerzas para denunciar aún hasta la cruz, las injusticias, promover la paz y la solidaridad en coherencia con la integridad de la creación.
Este compromiso lleva a dar testimonio de un nuevo cielo y una nueva tierra que acoge incondicionalmente las legítimas esperanzas de nuestros hermanos y hermanas.
El comunicado nos motiva a:
“Reconocer con gratitud y alegría las diversas iniciativas de nuestras
comunidades en la construcción de un orden más justo en todos los caminos de nuestra sufriente pero, a la vez, soñadora América Latina. Sabemos que nuestros proyectos, programas, comunidades y acciones quieren permanecer en la fidelidad de ser testimonio profético que desafía poderes de opresión y exclusión”.
Encontrar las fuerzas para sostener los procesos de cambios que
necesitan nuestras estructuras y nuestras prácticas. Nosotras y nosotros mismos queremos reformarnos para ser herramientas dóciles en la construcción de un mundo más justo y fraterno. Además nos lleva a incorporar en nuestras vidas y propuestas la compasión, la inclusividad, la mutualidad en todas las relaciones, el respeto en la diversidad, la cruz de la voz profética.
Es por ello, que queremos compartir nuestro diálogo y trabajo durante estos días para, juntos y juntas, promover y sostener un proceso en nuestras comunidades y vida personal de transformación, de reconciliación y de empoderamiento que nos permita vivir liberados para servir en amor y con justicia.